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Tercera Edición

Año 3 Segundo Semestre 2012

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Evaluación del programa de teología vivencial

La Liga Reformada de Holanda [GZB por sus siglas en holandés] es una organización que apoya la misión de la iglesia evangélica en todo el mundo, en aplicación al mandato bíblico de extender el Reino de Dios.  En el año 2000, como parte de su  misión en Colombia, la GZB apoyó a la Iglesia Presbiteriana de Colombia – Sínodo Reformado [IPCSR] en el diseño y enseñanza de un material  teológico que diera cuenta de la doctrina Reformada y que fuera útil para la formación de pastores, líderes y creyentes en Colombia.

El diseño del programa estuvo a cargo de misioneros y teólogos nacionales, quienes denominaron su obra como “Programa de Teología Vivencial” [PTV]. Su objetivo era “capacitar a los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo (Ef 4:12) a través de un Centro de Estudios Teológicos, encaminado a formar pastores y líderes laicos bajo las directrices de carácter, conocimiento y acción de acuerdo con los fundamentos de la Biblia, resumidos en la doctrina Bíblica Reformada”[1].

El propósito declarado del programa era el siguiente:, “que los alumnos crezcan en el conocimiento de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y de la Palabra; que conozcan la sana doctrina Bíblica y sean personas fundadas en la Palabra; que apliquen lo aprendido en su propia vida y busquen imitar a Cristo, buscando la justicia del reino y combatiendo la cultura de la violencia que vivimos; que enseñen a hombres fieles que sean idóneos para enseñar a otros, y sepan en la enseñanza a otros trasmitir su mensaje de manera comprensible y actual; que haya entonces una iglesia sana, que no solo crezca en número, sino también en gracia y conocimiento del Señor a través de Su Palabra, y en obediencia”[2].

Por otro lado, la visión del PTV estuvo enunciada así: , “que la capacitación involucre mente, corazón y voluntad (lo intelectual, lo espiritual y la práctica; o un desarrollo de conocimiento, carácter y acción), como se ve en el libro de Esdras: Porque Esdras había preparado su corazón para escudriñar la ley de Jehová y para cumplirla, a fin de enseñar a Israel los estatutos y los decretos (Esd 7:10)”[3].

Diez años después de la creación del PTV, un número importante de estudiantes en los Presbiterios Noroeste, Caribe y Central había egresado del programa. Aunque esto en sí mismo ya era halagüeño, la GZB quería conocer si efectivamente se cumplía el objetivo, el propósito y la visión con el que el PTV había sido creado. Tener ese dato permitiría, entre otras cosas, potencializar su uso para bienestar y desarrollo de la iglesia en Colombia.
Es así como el Reverendo Rutger Mauritz, coordinador de la GZB para América Latina, en una visita hecha en 2010 a la Fundación Universitaria Seminario Bíblico de Colombia [FUSBC] en Medellín, comenta esta necesidad a Manuel Reaño, rector de esta última, quien le manifiesta que la División de Investigación de la institución podía diseñar y ejecutar un proyecto de investigación que respondiera a su pregunta: ¿Cuál ha sido el impacto del Programa de Teología Vivencial en sus 10 años de aplicación: en la vida personal, familiar, eclesial y social de sus estudiantes y egresados de la Iglesia Presbiteriana de Colombia Sínodo Reformado?

La propuesta es acogida por el pastor Mauritz y así, esta división presenta a la organización holandesa el diseño de la investigación, el cual después de unos ajustes puntuales es aprobado. El siguiente paso fue establecer contacto con la moderadora nacional de la IPCSR, Dra. Martha Raquel Niño y, por medio de ella, con los delegados que acompañarían el estudio en cada Presbiterio: Germán Mercado y Elcira Puche, en el Presbiterio Caribe,  José Santander Jiménez, Graciela Vélez e Idalí Fernández en el Presbiterio Central, Apolinar Esquivia y Dionicio Guerrero en el Presbiterio Noroeste, y David Carranza en el Presbiterio Sur (en este último, el PTV no se había implementado cuando se hicieron los contactos iniciales). De otra parte, se designaron por la FUSBC tres auxiliares de investigación para acompañar el proceso: Loida Barbosa en el Presbiterio Caribe, Raúl Ricardo Rodríguez en el Presbiterio Central y José Luis Somoyar en el Presbiterio Norte.  La jefe de la División de Investigación de la FUSBC, Gloria Esperanza García Rodríguez, se encargó de la dirección general del estudio.

Se realizaron entonces algunas reuniones preliminares con la moderadora nacional, las cuales permitieron definir un cronograma de trabajo que garantizara la realización del estudio y la entrega de resultados en un año, de acuerdo al compromiso adquirido por la FUSBC con la GZB.  Acto seguido, se diseñó una encuesta por actor: docentes, administrativos y estudiantes/egresados, las cuales se ajustaron teniendo en cuenta las observaciones realizadas por la moderadora nacional y los delegados de la IPCSR.  Por medio de éstas se evaluaría, de una parte, el ambiente de aprendizaje (interrelaciones), la modalidad de estudio, el contenido, el valor y la factibilidad de ofrecer el  programa en modalidad virtual; y de otra parte, se evaluaría también el impacto personal, familiar, ministerial y social en la persona y el contexto de estudiantes y egresados del mismo.
Seguidamente, los delegados de la IPCSR convocaron a los diferentes actores del PTV –docentes, administrativos, egresados y estudiantes-, adecuaron un espacio para la aplicación de las encuestas y acompañaron en la logística a los auxiliares de investigación de la FUSBC, en la aplicación de las respectivas encuestas y el diligenciamiento de información cuantitativa relacionada con la ejecución del programa en los  Presbiterios participantes (Caribe, Central, Noroeste) en sus diez años de vida.

La muestra estuvo conformada por 236 participantes del PTV: estudiantes, egresados, docentes y administrativos de los tres presbiterios.  Por una parte, cada encuesta (docentes, administrativos, estudiantes y egresados) se tabuló independientemente; y por otra, se cruzaron sus respuestas para garantizar su confiabilidad.

Una vez se conocieron los resultados regionales, grupales y del consolidado nacional, se programó -con la colaboración de los delegados de la IPCSR-  un grupo de enfoque por cada Presbiterio con representantes de sus estudiantes, egresados, docentes y administrativos del PTV.  Este encuentro tuvo como propósito socializar los resultados del estudio y discutir la pertinencia y viabilidad del PTV a futuro, las estrategias que permitirían su mayor aprovechamiento, la factibilidad de ofrecerlo en modalidad virtual y los ajustes que ello requeriría.

En síntesis, a nivel nacional se encontró que al interior del PTV se desarrollan muy buenas relaciones entre estudiantes, docentes y administrativos; que el costo, el método de estudio y el horario facilitan a muchos su estudio; y la distancia lo dificulta a otros.  Lo aprendido responde satisfactoriamente al propósito del PTV, ya que impacta positiva y significativamente la vida personal, familiar, eclesial y social de egresados y estudiantes. En general, los diferentes actores del PTV consideran vigente la relevancia de su estudio y valioso para ser aprovechado por nuevas generaciones de estudiantes en iglesias y congregaciones de los cuatro presbiterios.  Un grupo importante de encuestados (76%) consideró que virtualizar el programa aumentaría el número de estudiantes.

En cuanto a aspectos por mejorar, los encuestados mencionaron que se hacía necesario: motivar a creyentes que tuvieran pendiente terminar su bachillerato como requisito para que pudieran iniciar sus estudios en el PTV, consolidar el soporte financiero, mejorar la presentación del material impreso y diseñar estrategias de divulgación.  Consideraron también los encuestados que a corto plazo, la modalidad presencial seguía siendo la mejor opción ya que ésta posibilitaba la koinonía entre estudiantes, docentes y administrativos.  Estimaron factible la virtualización del PTV a mediano plazo, ya que se requerían previas condiciones tecnológicas (infraestructura) y competencias informáticas (prerrequisito) que posibilitaran su aprovechamiento en las zonas rurales.

Como ganancia adicional, quienes participaron en el grupo de enfoque del Presbiterio Sur (representantes de iglesia y del Colegio Americano) al conocer los resultados del estudio, se animaron a implementar el PTV en su región.

El ejercicio investigativo trajo consigo dos grandes desafíos: primero, trabajar de manera efectiva como equipo interinstitucional e interregional y en segundo lugar, cumplir el cronograma propuesto, en medio de novedades personales y actividades eclesiales previamente planeadas en los presbiterios.  El conformar y funcionar como equipo interinstitucional e interregional fue una experiencia mutuamente enriquecedora que evidenció el sentido y significado de ser Cuerpo de Cristo: diverso y unido por la extensión del Evangelio y la formación de discípulos de Cristo que reflejen su carácter en los diferentes contextos de la cotidianidad.  Con la ayuda del Señor y con el trabajo comprometido de todos los actores, se logró culminar el estudio con excelencia, para satisfacción de las partes.

En opinión del equipo investigador, valió la pena que la GBZ se preguntara sobre el impacto real de esos 10 años de desarrollo del PTV. Valió la pena que la FUSBC acompañara la búsqueda de una respuesta válida y confiable desde su División de Investigación. Valió la pena la participación de los delegados de la IPCSR. Valió la pena escuchar a estudiantes, egresados, docentes y administrativos del PTV ya que, por una parte, esto permitió a la GZB conocer que su amplia inversión no había sido en vano; y por otra, le permite a la IPCSR planear con claridad y confianza una nueva etapa del PTV en cada región, para su mayor aprovechamiento.

Nota:

los resultados completos y específicos de las encuestas y de lo hallado  en los grupos de enfoque, debidamente tabulados se encuentra en el siguiente enlace: http://www.scribd.com/doc/119930800/Evaluacion-programa-Teologia-Vivencial-IPCSR-2010


[1]Teología Vivencial. Introducción al programa

[2]Teología Vivencial. Introducción al programa

[3]Teología Vivencial. Introducción al programa

Gloria Esperanza García
Jefe de Investigación FUSBC

Contacto:
ggarcia@www.unisbc.edu.co

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